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La Minuta

Marcha de la Generación Z: interpretaciones de ruidos y silencios

De acuerdo con el gobierno capitalino, al menos 17 mil personas acudieron a la marcha de la autoproclamada Generación Z el pasado sábado 15 de noviembre en la Ciudad de México, muchas de ellas de la derecha. Durante la manifestación se escucharon consignas en contra del gobierno federal y de Morena, así como llamados a fortalecer la seguridad en todo el país.

Tras la movilización, que concluyó en el Zócalo con disturbios y más tarde con detenciones violentos por parte de la policía capitalina, circulan un sin fin de comentarios, desde los ideólogos del progresismo gobernante que ven un intento de golpe de estado siguiendo la estrategia de las “revoluciones de colores”, hasta insinuaciones ridículas sobre el “bloque negro” en voz de Joaquín López-Doriga.

Algunos comentaristas son más sensatos y no caen en simplificaciones ni provocaciones. El economista y ex funcionario morenista Gerardo Esquivel afirma que había “razones legítimas para marchar”, que la reacción desde el poder “incluso impulsó” la marcha, y que “las fuerzas del orden cayeron en la provocación”. Sergio Rodríguez Lazcano apunta que la manifestación “fue la confluencia de varios factores, lo que permitió una participación variopinta”, desde fachos hasta señoras encabronadas por la violencia: “Llama la atención que no haya habido un templete ni oradores. Claramente eso evidencia que nadie controlaba ese evento”, reitera. El fotoperiodista Alejandro Meléndez reportó desde el lugar de los hechos la presencia de porros y hasta cárteles de la Ciudad de México.

Por su parte, Elena San José describe el efecto de las imágenes violentos a nivel global: “Las fuertes imágenes, ausentes de contexto, recorren el mundo al servicio de distintas agendas que rellenan el hueco que dejan unas protestas sin un mensaje claro o con demasiados mensajes reclamando su lugar dentro del batiburrillo”. Y Diana Palacios resume: “La derecha busca capitalizar el descontento juvenil y el gobierno lo descalifica para mantener el control político; pero, mientras disputan la narrativa, las luchas reales de la juventud —normalismo rural y urbano, UNAM e IPN— siguen siendo criminalizadas o contenidas”.

Y mientras que algunos actores importantes no se pronunciaron, como las colectividades del bloque negro que no participaron en esta marcha, o la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, que brilló por su ausencia, se anuncian nuevas movilizaciones para el 20 de noviembre, aniversario de la Revolución Mexicana.

Generación Z, carne de cañón de la derecha mexicana (Pie de Página) | “Apuntes sobre la marcha”, por Gerardo Esquivel (X) | Sobre la marcha del 15 de noviembre: polarización y ¿golpe de Estado?, por Sergio Rodríguez Lazcano (Insurgencia Magisterial) | Tengo 30 años cubriendo protestas y esta vez no fue el Bloque Negro: Alejandro Meléndez (Astillero Informa) | El Gobierno de Sheinbaum trata de aplacar un movimiento sin rostro y con muchos intereses, por Elena San José (El País) | Ni con la derecha ni con el gobierno. Por una juventud rebelde y combativa, por Diana Palacios (La Izquierda Diario) | ONU urge a México investigar agresiones y posibles infiltraciones en marcha de la Generación Z (La Jornada) | Posible uso excesivo de la fuerza pública en 18 casos durante marcha de la Generación Z, identificó la SSC (La Jornada) | Foto: IMER

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